Estudia en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y en la Escuela
Nacional de Artes Gráficas, convirtiéndose en profesor en la misma.
Obtiene el premio de la Fundación Rodríguez-Acosta, y gracias a él puede residir en París. Consiguió una medalla
Nacional de Bellas Artes y ganó la Bienal Extremeña dos veces.
También la Fundación March le concede el premio de Bellas Artes y de él podemos encontrar
obras en el Museo de Arte Contemporaneo de Madrid.
Este artista, considerado independiente, muestra su trayectoria profesional definiendose en etapas, en las
que se pueden observar las tendencias que acogía en cada momento. Empieza dedicandose a la creación de bodegones y temas
figurados. Después se entrega al paisaje; comienza más tarde a destacar como muralista y se consolida como retablista,
realizando obras en las iglesias de Gévora, Balboa, Valuengo, Barbaño y Valdebotoa.